Para el tratamiento del pie diabético existen dos alternativas: la amputación, con el trauma y las complicaciones que esta práctica supone; y la fijación externa circular. Ahora un equipo de investigación en el que ha colaborado la Universidad Oviedo ha analizado en un estudio pionero cuál de estas dos técnicas es la más adecuada.

El pie de Charcot -o neuroartropatía de Charcot-, o pie diabético, consiste en un proceso de pérdida ósea anormal y rápida causada por un daño en los nervios que puede causar fracturas espontáneas, deformidades, úlceras e infecciones, con un impacto significativo en la calidad de vida y un coste muy importante para el sistema sanitario.
Cuál es la mejor alternativa para tratar el pie diabético
El estudio realizado sobre el tratamiento del pie diabético demuestra que la fijación externa mejora significativamente la calidad de vida de los pacientes y también aumenta su supervivencia, con una tasa de mortalidad del 7,7% comparado con el 44,8% del grupo de amputación. Además, los costes asociados a ambas técnicas son prácticamente idénticos, de unos 223.000 euros por paciente.
Los resultados refuerzan la eficacia de la fijación externa circular como una alternativa viable y beneficiosa tanto desde el punto de vista clínico como desde el punto de vista económico. El trabajo ha sido publicado en Therapeutic Advances in Endocrinology and Metabolism.
Qué complicaciones están asociadas al pie diabético
Esta patología puede deformar el pie hasta el punto de que sea necesaria la amputación. Según los expertos, el 25% de las personas con diabetes desarrolla una úlcera en el pie en algún momento de su vida y aproximadamente el 20% finaliza en una amputación. Y entre el 41% y el 70% de las que sufren una amputación no sobreviven más de cinco años tras la cirugía, una tasa de mortalidad comparable, o incluso más elevada, que determinados tipos de cáncer.
Por estos motivos, en los últimos años, se han evaluado diferentes alternativas quirúrgicas que consisten en extirpar la parte del hueso infectado y la reconstrucción de la extremidad con una fijación interna o una fijación externa circular.
El estudio realizado desde el Programa de Pie Diabético del Hospital de San Pablo en colaboración con la Universidad de Oviedo compara los resultados clínicos, la mortalidad y la calidad de vida de la amputación y de la fijación externa circular.
La cirugía reduce en un 30% el riesgo de mortalidad
El estudio retrospectivo se realizó en 31 personas tratadas entre enero de 2008 y diciembre de 2022 (24 hombres y 7 mujeres): 18 habían sido sometidas a una amputación y las otras 13 a una cirugía de fijación externa circular.
Según los resultados, “la mortalidad en el grupo de personas amputadas fue significativamente más alta que en el grupo de personas con fijación externa circular: del 44.8% y del 7,7%, respectivamente. Además, la supervivencia calculada a tres años fue del 60,8% en el primer grupo y del 90% en el segundo”, explica Laia López.
En cuanto a la calidad de vida, el primer grupo refirió una reducción de 14,67 puntos mientras que en el segundo grupo esta cifra fue de un aumento de 40.39 puntos (según el sistema EQ-5D-3L, una de las herramientas / cuestionarios más utilizados para medir la calidad de vida relacionada con la salud).
Los investigadores concluyeron que el coste de ambos tratamientos era similar: la amputación tiene un coste medio de 222.864 € y, la cirugía de fijación externa circular, de 224.438 €. Según la López, “el estudio supone un avance importante en el tratamiento del pie diabético y ofrece una nueva perspectiva para abordar una de las complicaciones más graves”.
¿En qué consiste la cirugía de fijación externa circular?
Esta intervención consiste en sacar todo el tejido infectado y reducir la deformidad del pie de forma provisional. Posteriormente, se colocan unas agujas en la pierna y en el pie para montar un sistema de anillos y herraduras externas que mantienen la corrección de la deformidad. Esto permite controlar las heridas y evitar colocar placas o tornillos en el foco de la infección.
Según la Laia López, “el fijador externo circular es un sistema de barras y anillos que se colocan en la pierna y el pie de la persona con diabetes intervenido una vez retirado el hueso infectado. El sistema une los fragmentos sanos del hueso en una posición que evita que vuelvan a hacer úlceras”.
Invertir en salvar el pie es ahorrar a largo plazo
El pie diabético es un problema complejo y costoso, tanto para las personas con esta enfermedad como para los sistemas de salud. La amputación, aunque tradicionalmente aceptada, no es la solución más eficiente, ni en términos económicos ni humanos. Salvar un pie mejora la autonomía de la persona, reduce la necesidad de asistencia social y favorece su reintegración laboral.
Según Carlos Varela-Quintana, profesor del Departamento de Economía Aplicada la Universidad de Oviedo, “la fijación externa circular ofrece una alternativa igualmente asequible, con mejores resultados en términos de supervivencia, calidad de vida y costes a largo plazo. La pregunta no es si podemos permitirnos la fijación externa circular, sino por qué no la estamos utilizando más”. El estudio ha contado también con la participación de la Cátedra MBA Institute de la Universidad de Oviedo.