Los Arroyo Salado de Porcuna, Arjona e Ibros presentan riesgo potencial de...

Los Arroyo Salado de Porcuna, Arjona e Ibros presentan riesgo potencial de inundación

Patricio Bohórquez y José David del Moral, autores del estudio.

Investigadores del Centro de Estudios Avanzados en Ciencias de la Tierra de la Universidad de Jaén han analizado la dinámica de las inundaciones acaecidas en los años hidrológicos 2009-10, 2012-13 y 2016-17, tanto en el cauce principal del río Guadalquivir como en diversos tributarios no regulados como los arroyos Salado de Porcuna, Salado de Arjona y de Ibros. El estudio ha permitido catalogar estos lugares como zonas de riesgo potencial significativo de inundación, aunque no se encuentren inventariadas como tal en la actualidad por la falta de estudios previos.

Los resultados obtenidos permiten determinar la duración e intensidad de las precipitaciones que provocan el desbordamiento del cauce de los ríos, así como predecir en tiempo real la respuesta fluvial ante un incremento del caudal y su interacción con infraestructuras urbanas.

“Estos valores dependen de cada zona concreta y de factores como el estado de saturación previo del suelo. En sentido, destaca el ejemplo del episodio de diciembre de 2009, que sucedió entre el 25 y el 26 de ese mes en la cuenca del Salado de Porcuna. Se dieron precipitaciones de 30 litros por metros cuadrado que al coincidir con unas lluvias previas de 100 litros por metros cuadrado en la semana anterior, provocaron un suelo muy saturado y dieron lugar a una crecida, que se convirtió en el segundo mayor evento desde 1985, año del que datan las primeras estadísticas de este tipo”, explica Patricio Bohórquez, profesor del Departamento de Ingeniería Mecánica y Minera de la UJA,  junto al investigador, José  David del Moral, los dos autores del estudio.

Este proceso de predicción en tiempo real se lleva a cabo gracias a un software de simulación que calcula esos parámetros en función del caudal que tenga el cauce de la cuenca. De esta manera, este programa permite a los investigadores resolver cuál sería la elevación de la lámina del agua y su campo de velocidades. Además, han elaborado una serie de mapas de inundabilidad que han sido verificados con imágenes del satélite Landsat-5, fotografías in situ y paleoindicadores geológicos, dando lugar a la publicación de dos artículos indexados de acceso libre en las prestigiosas revistas científicas RemoteSensing y Water.

Mapa conceptual de la zona analizada.

El objetivo de esos mapas es clasificar y caracterizar todas las zonas de la provincia de Jaén con riesgo de inundación, ya que algunas de las zonas analizadas en este estudio, como el Arroyo Salado de Porcuna, el Arroyo Salado de Arjona o el Arroyo de Ibros, no se encuentran inventariadas como zonas de riesgo potencial significativo de inundación en el Sistema Nacional de Cartografía de Zonas Inundables (SNCZI) debido a la ausencia de estudios previos. “Estas herramientas pueden ser de gran utilidad para organismos de gestión, como la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir (CHG) o la Diputación Provincial de Jaén de cara a planificar y diseñar actuaciones de defensa frente a inundaciones y posibles afecciones de infraestructuras civiles y de comunicaciones, que sirvan para paliar la situación en la que se ha visto inmersa la ciudadanía de estas zonas y que ha conllevado la creación de una Plataforma de Afectados por las Inundaciones del Guadalquivir”, argumenta José David del Moral.

Así mismo, la investigación realizada corrobora las predicciones de la Agencia Europea de Medio Ambiente ya que los eventos de inundación de carácter torrencial o flash-flood en sub-cuencas de cursos fluviales no regulados están cobrando una mayor relevancia durante los últimos años, tanto por su aumento de recurrencia como de magnitud, esperándose que sea mayor durante las próximas décadas en zonas bajo un clima mediterráneo.

“Una de nuestras  conclusiones es la necesidad de realizar estudios a nivel local, para contrastar esas predicciones globales. De esta manera, en algunos casos encontramos discrepancias en términos cualitativos y cuantitativos. Lo observamos por ejemplo en el propio río Guadalquivir donde pese a que los caudales decrecen porque estamos en una zona propensa a un escenario de sequía, sin embargo, hay un mayor riesgo de inundación porque las condiciones del cauce están empeorando debido a la proliferación de la vegetación de ribera, al incremento de la sedimentación o a la connotación de los embalses”, señala Patricio Bohórquez.

Los resultados de la investigación se han presentado en varios congresos internacionales y nacionales, lo que pone de manifiesto la importancia de la temática de las inundaciones tanto a nivel nacional como europeo y mundial.En dichos congresos se contó con la colaboración de Fernando García, del Departamento de Estratigrafía y Paleontología de la Universidad de Granada y Julio Calero, del Departamento de Geología de la UJA.

Este proyecto de investigación ha sido financiado en convocatorias competitivas del Plan Estatal de I+D+I 2013-2016 orientado a los Retos de la Sociedad del Ministerio de Economía, Industria y Competitividad, Acción sobre el cambio climático y eficiencia en la utilización de recursos y materias primas, así como por la Caja Rural Provincial de Jaén y la Universidad de Jaén.

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